Sí señores, a esta conclusión me han llevado definitivamente mis experiencias hasta los 19 años.
No confiar en nadie.
Siempre he tenido el gran problema de ser un puñetero libro abierto.
Y eso solo me ha traido problemas.
También he conocido gente que ha sido todo lo contrario. Personas completamente cerradas que pocas veces expresan sus sentimientos.
De hecho, apenas les cuentan nada a sus más íntimos amigos.
Y claro, cuando la gente les falla, no tienen armas con qué dañarles.
No son vulnerables.
¿Qué hay que hacer para no serlo?
Cerrarse en banda, y confiar únicamente para lo ue a uno le interesa.
Expresar con sinceridad sentimientos o hechos ha sido algo que quizás haya sobrevalorado.
Sobrevalorado únicamente yo, porque al fin y al cabo no es algo que se aprecie demasiado.
Todo lo contrario, parece que cuanto más sincera eres más daño te hacen.
Quizás ya haya confiado demasiadas cosas a los demás, pero todo puede cambiar a parti de ahora.
A callarse la boca y guardarse las cosas para una sola.
"No volver a abrirse a nadie"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Bueno no siempre cerrarse es la solución. la gente no escucha las cosas para luego hacer daño ni tampoco creo que las utilicen realmente. Yo soy una persona muy cerrada pero eso no significa que no me hagan daño;)
ResponderEliminarasi que ya sabes sé tú!
besoss