Respuesta de Ernest al blog anterior:
^^ ^^ ^^
Vale sí, admito que me costó un poquito entender la relación que tenía con la canción...bueno lo justo para hacerlo justo después de leer la frase que se corresponde con lo dicho por él.
En fin...ayer solo tuve dos Deja vú, vamos bajando.
La mañana fue genial...me levanté algo tristona y desorientada (cosas dela edad supongo) y no tenía maldita gana de ver a nadie, sin excepciones. Sumándole a eso el dolor de los riñones, le pedí el favor a Ernest de que recojiera las notas por mí.
Las ocho...las nueve...las diez...y Ernest sin contestar ni conectarse.
¿Y si no haleido mi mensaje? ¿Y si mi madre se olvidó de llamar al tutor? ¿Y si me quedo sin notas?
"Dios, qué despiste, mejor llamo al trabajo de mi madre para asegurarme..."
Nadie me lo coge, y Ernesto sin contestarme ni afirmarme si leyó mi petición.
En fin...a seguir con lo mio.
De repente, suena el timbre del portero de mi casa.
No, visitas no - pensé-.
Subo corriendo las escaleras (cosa que no tardé en arrepentirme de haber hecho) y cojo el telefonillo. Era él. Estupendo, Y yo con estas pintas. Pantalones de pijama azules y una blusa de Jack and Jones turquesa de la talla XL, más el nido que tenía en la cabeza como sustitutivo del pelo. Sin pintar, claro está.
Después de lamentarme una milésimade segundo por este hecho, otro sentimiento, muy nítido dado el cabreo, comenzó a surgir...Bien es cierto que en más de una ocasión se me pasó por la cabeza invitarle a venir esa mañana...pero entre mi estado de ánimo y su vigoroso entusiasmo de estar siempre en la Escuela de Arte, preferí resignarme a mi mañana refugiada en mi ovillo particular.
No obstante, tenía ganas de verle, de abrazarle fuerte por haber venido para sorprenderme, puesto que él estaba al tanto de mi repentina tristeza.
Yo ni siquiera se lo había pedido...y aquí estaba. Lo mejor de todo...porque él lo quería así.
Pero por otro lado sentí unos deseos de matarle que superaban el efecto de la bonita sorpresa.
¿Cómo se le ocurre, sin avisar, teniéndome a mi en ascuas y yo con estas pintas?
Costó poco quitarme el enfado. Al principio me mostraba algo hostil, mientras preparaba el desayuno y me disponía a comérmelo. Pero dado que él se encargaba de quitarme la mayoría de las cosas para zampárselas él, me distrajo tanto al picarme con esa tontería que el sentimiento de pro la mañana casi se desvanecía. Cuando iba ya por mi último trozito de la torta de anís, ese que siempre se guarda para el final...que tiene la parte tostada y la cantidad precisa y exacta de azúcar...me lo quita de las manos y se lo mete en la bocaza.
Por poco me lo cargo. Me fui echando humo a la cocina mientras él no dejaba de reirse. No se exactamente la razón puntual de mi reacción...si era por el enfado, o para que no me viera sonreir tras escuchar sus carcajadas.
"¡Estoy de mal humor y para colmo vienes a molestarme!"
"¿Y qué quieres que haga? ¿Que te diga lo guapa que estás y te haga ñoñerías? Mejor así, para que reacciones..."
Y vuelta a reirse.
Yo no pude evitar volver a sonreir...¿funcionaba?
Fuera como fuese, el plan de bajar las persianas y ver una peliculita con la manta en mano pareció animarme un poquito más.
Mi hermano daba vueltas de aquí para allá por toda la casa, con lo que libertad la teníamos un tanto limitada. Además, tuve que soportar los constantes piques entre ellos...una gamba por aquí, un payasete por allá...en fin.
Nos decidimos por ver una película que nos recomendó un amigo, Guía del autoestopista galáctico. ¡Qué nos reimos! Una auténtica parida. No pudimos acabarla porque Ernesto casi se queda dormido y...bueno...había que hacer algo para espabilarle, pues tendría que irse a Moya a casa de sus abuelos en buen estado. Nosotros con limitaciones, claro, mi hermano...
Suena el teléfono. Mi madre. Comentó lo típico...¿cómo están? dejen la casa recgida y demás...hasta ahí todo normal. De repente oigo otra voz masculina que acaba poniéndose al teléfono. ¡Mi hermano! No estaba en casa. Se había ido sin avisar. ¡Y nosotros como dos tontos teniéndole en cuenta! Segun mi Jim Carrey español se dio cuenta de este hecho, comenzó a aprovecharse de él al instante, mientras yo seguía conversando con mi hermano, al que despaché con bastante rapidez.
A echar mano al hilo musical ^^ Solo puedo decir que hubo partes en las que me rei mucho, y otras en las que me emocioné lo justo y necesario para que se me pasara la bobería de esa mañana.
Al final tuvo que irse y, como no, se volvió a dejar cosas atrás y se quedó sin Príncipe Alberto.
La verdad es que no tengo ganas de seguir escribiendo, más que nada porque tengo otras cosasque hacer ahora. Quizás después siga, o quizás no. No da tiempo a corregir lo escrito y dado que esto del blogger es irrelevante...paso.
Me desperté con 7 mensajes privados de mi TV, chachi. Dejo aquí este que m hizo mucha gracia.
Buuuuenos días. Hoy es Sábado 20 de Diciembre del 2008. El cielo aparece nublado y ha llovido un poco durante la noche. La temperatura del aire es de 16 grados y no es un mal día para decirle a tu madre que vea el vídeo donde hacemos paridas en la escuela de arte, que descubra quién es la novia de su hijo y que no se canse de decir una y otra vez lo guapa que es...
Ahora les dejamos en la KWWF2 la que es la canción del día:
http://www.youtube.com/watch?v=AsXXChZzfXU&eurl
¡A PASAR UN FELIZ SÁBADO!