lunes, 16 de marzo de 2009

SOCORRO

Pua pua pua

Estoy agobiada

Inento hacer las cosas sin pararme a pensar en nada
Pero cuando estoy en la cama dando vueltas no puedo evitar que los sentimientos de culpabilidad me acosen sin previo aviso.

Estos últimos años han sido tan caóticos...si no es po runa cosa es por la otra.

Ahora la salud.

Tengo ganas de poder disfrutar de un curso académico sin tener que faltar tres meses a clase...

Aunque de nada sirve pensar en eso si ya estoy casi recuperada.

Eso es una buena noticia.

Por eso intento evitar sucumbir a esos pensamientos pero...en fin.

Me veo como el año pasado. Y no quiero.

Quería sacar buenas notas este curso. Quería dar lo mejor de mí y...aquí estoy.

De nuevo con pesadillas.

Hoy tuve una horrible.

Perdía a Ernest, o casi.

Siempre se repite el mismo sueño. Supongo que fruto de algíun miedo. Bueno no. Fruto de un miedo. Miedo que no debería tener y que no tengo ahora, cuando mi conciencia es la que domina.

Pero mi subconsciente debe estar paranoico.

Anoche recibí una llamada a la una menos veinte de un antiguo amigo. Se habría equivocado. Me despertó.

Bueno, lo cierto es que la noche transcurrió con una lentitud extraña.

Me desperté varias veces a horas que concebía más avanzadas, pero que al final me sorprendían por su precocidad temporal.

Supongo que las pesadillas ayudaron.

Diferentes contextos, misma situación.

Aunque esta vez fue diferente...él estaba delante, viéndonos.

Fue horrible. Fui detrás de él para intentar explicárselo, disculparme o justificarlo como lo que realmente parecía. Un extraño encantamiento físico y moral que disipaba mis límites y me hacía olvidar todo lo que hubiese alrededor.

Pero cuando me di cuenta de que miraba, perdió todo el encanto y se desvaneció. No existía más que Ernest y mi culpabilidad.

Fue bastante desagradable.

Hoy en día y tras estas pesadillas no entiendo cómo muchas parejas pueden hacerlo...ser infiel y no sentir ningún tipo de remordimiento.

Quizás dependa de la relación que mantengamos con nuestra pareja. La relación que hayamos establecido.

En el caso de la mía...es demasiado satisfactoria, pura y equilibrada como para no sentirme como una bestia tras hacer algo así. Tal y como en el sueño.

Aún me veo sorprendida por la relación de la que gozo y la persona con la que estoy.

Realmente...me encantan las dos cosas.

Ernesto, no imaginas lo que has conseguido.

Bueno...creo que ya lo sabes.

Qué coño

Ya lo sabes.

Espero que las pesadillas cesen junto con el caos que he llevado hasta ahora con las clases.

Solo dos semanas.

1 comentario:

  1. Pues sí, le verdad es que no sé como pueden ser infieles (en el caso de que se quieran y se amen realmente). Supongo que el miedo es bueno en este caso porque te hace tener límites y saber lo que haces o dejas de hacer con tal de no perder a esa persona que amas.
    Tu recuperación ya es un hecho así no deberías pensar en lo que no tiene vuelta de hoja
    Besos

    ResponderEliminar