Los sueños de casas son extraños.
Siempre en primera persona
http://www.goear.com/listen/50bdb37/Gipsy-Woman-Sagi-Rei
Eso es lo que escucho ahora.
A lo que iba.
Ya van tres casas distintas con las que suño.
Me gustaria dibujarlas, pero están tan a lo loco...
Una estaba situada lejos de la ciudad.
No mucho.
Pero sí casi a las afueras...puede que en algún barranco o algo así.
Recuerdo la puerta. Había dos entrada.
Una bici.
No sabría como describirla,
Estaba a la derecha y al lado...escaleras que bajaban, estrechas. Era todo un poco árido y...algo pobre. Aunque la casa era grande, pero extraña. Mal estructurada.
De la otra solo vi el portal. Llovía. Creo que era el número 24 o el 2...está todo muy borroso. Tenái verjas y se encontraba en un edificio. Podría dibujar la perspectiva y la situacion. hACÍA ESQUINA...aÍNS. Y era como verdoso todo...
Otra era en el campo. Una especia de casa que alguien había dividido con paredes para que en ella vivieran diferentes personas. Recuerdo la entrada..y las escaleras que llevaban a una de las puertas, donde vivia una persona a la que iba a visitar. Un chico moreno.
La de esta tarde sí que fue extraña. Era enorme. Relamene enorme. Y eso qe estaba en la ciudad. Cualquiera se perdía en ella, pero no era solo mía. Vivía con gente en lla. E incluso diría que estaba también Carlos, el hermano de Ernesto. De hecho lo estaba, y puede que parte de su familia..no sé...
El caso es que me perdía bastante por allí. Deseaba ver el cuarto que me era asignado y...lo flipé. Tenía un piso solo para mí, el más bajo.
Se llegaba a él a través de un pasillo, donde había un sofá largo en el lateral derecho, muy sugerente.
La habitación era alucinante.
Beig y morada.
Los muebles del primer color, con decoraciones estilo árab, moradas.
La cama estaba en el suelo, con un cabezal muy elegante. Justo nfrnt, casi a la misma altura, una televisión de plasma y un aparato de música, modesto pero con los mismos rasgos de lgancia y lujo de la estancia.
Había muchísimos armarios y estanterías, d diferentes tamaños pero l mismo diseño.
Necesitaba revisarlo todo, ya que alguien había vivido allí unos días antes y al parcr habia murto..o algo asi. Simplment no quiso deshacr las cosas o no pudo, así qu empecé a mirar.
Me sorprendí gratamnete. Había muchísimas cosas, pero todas perfectamente ordenadas y encima, todas me gustaban, Y todo para mí.
Discos de jazz ordenados y distribuidos por orden alfabético, figuras egipcias...y algo que me llamó mucho la atención...unos monederos de colección. Creo que eran personajes Disney o algo así. Cuando empecé a observarlo todo con más detenimiento pensé que sería mejor que el diseño fuera lila, así que quizás lo mejor sría cambiarlo...auqnue eso de dejar la habitacion siempre igual , monotona nunca me gustó mucho.
Para mi sorpresa, enfrente de la estantería más grande había todo tipo de estampado para lso armarios, de diferentes colores y diseños...
Podías cambiarlo a tu gusto y cuando quisieras.
Volí a tumbarme en la cama y me quedé flipada. Era gnial.
Luego el sueño se fue transformando un poco...salí hacia la cocina y fui a por un plátano. Estaba con mi prima claudia y mientras igería la fruta se quedó mirándome asustada. Mitad del plátano estaba lleno de gusanos. Luego seguí caminando buscando de nuevo mi cuarto y no sabía llegar a él. Había muchas habitaciones y tenía miedo de que me sorprendieran en alguna y no les hiciera mucha gracia que estuviera rondando...
En un mini salón estaba acostado el hermano de Ernesto, jugando a alguna consola en la televisión. Yo me senté a su lado para entretenerme un rato, pero en seguida quería irme a buscar a mi novio. Me fui a despedir de él mientras le preguntaba dónde estaría Ernesto. Al momeno de decrile adios se acerca a mí y me planta un pico, a lo que yo me qued´con los ojos como platos. ¿Se suponía que era una costumbre?
El no pareció alterarse y yo tampoco, asi que me fui con las mismas, algo extrañada.
Al salir de la estancia me encuentro con Nay y otra chica...muy escandalosa. Les arranco una pierna a cada una y sigo caminando tan feliz mientras ellas siguen gritando.
Cgí las extremidades y las arrastré hasta la entrada del edificio, donde se econtraba el portero. Las dejé ahí y me fui tranquila.
Yo y mis sueños...
Pero la más extraña fue la de esta tarde.
Era una casa enorme. Realmente grande, auqnue estaba en la cuidad.
sábado, 28 de marzo de 2009
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