viernes, 27 de febrero de 2009

Bueno...



Sí, eso, bueno.

Llevo una época de lucha continua.

Ayer me dio un cólico (espero que el último ya) y tocó de nuevo hospital.
Ernest vino y me acompañó hasta que me dieron el alta.

Perdimos varias horas entre lo que me ponían la medicación, hacían radiografías y esperábamos a las pruebas, sumándo un dedo menos (chiste privado)

Me gusta que sonría incluso en esas circunstancias.

Al parecer tengo las piedras en el uréter ya.

Están bajando.

Por eso me escuece de vez en cuando y no paro de ir al baño, además de tener dolores y cólicos más constantes, pero todo va "bien" ahí dentro.

Las expulsaré, pero debo cuidarme de por vida para que no ocurra a menudo.

Además de la agmigdalitis y las tendinitis crónicas, también soy propensa a los cálculos renales.


Vamos.

Que o me cuido o me cuido.


Por otro lado, han sido unos días extraños.

Muchas discuciones, muchos malentendidos y...en fin.


Cosas que alfinal acabarán resolviéndose con el tiempo.


Ahora esto un poco desalentada por todo.


Pero, lo cierto es que con un novio maravilloso a mi lado.


Que no cura enfermedades ni cambia la actitud de mi familia ni la mia ante la vida.

Pero que sí me trae las medicinas que necesito, da la cara hacia mis padres para que me ayuden, me da fuerza y una mejor visión de mí misma.


Un novio que habla, que responde. Que escucha y atiende. Que busca soluciones. No. Que me ayuda a ver las soluciones posibles.


En realidad hace muchas más cosas, pero citarlas ahora sería...bah, no sería nada. Simplemente por alguna razón no quiero escribirlas.

Esto me gusta del blog.

Escribo lo que nace y punto.

Tal como si estuviera pensando(bueno, pensando de mal humor, siendo más simple)....y eso sí que es un caos.


Sí.

También pienso con tildes.


Muchas veces he intentado pensar en inglés y es curioso.

No traducirlo sinopensarlo directamente.


Te das cuenta de que conoces mucho más vocabulario del que crees saber.

En fin.


Han sido días duro y será un tiempo algo difícil.


Pero la verdad es que las ganas de hacer feliz a una persona es una de las mejores armas para este tipo de situaciones.


Querer ser mejor, no solo por los beneficios que trae a una mismo, sino la felicidad que harás sentir a la vez a la gente que realmente te quiere.

Viene siendo lo mismo.

Si les haces feliz a ellos sin salir tú perjudicada, consigues tal satisfacción que a la vez la dicha también te salpica a tí, acabando por empaparte. Así que...sí.

Quiero intentarlo.

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